Una arritmia cardíaca es una alteración del ritmo del corazón: puede latir demasiado rápido, demasiado despacio, o de forma irregular. Algunas son completamente inofensivas. Otras, si no se detectan y tratan a tiempo, pueden derivar en situaciones graves. En la Unidad Arritmias del Hospital Quirón Palmaplanas en Palma de Mallorca evaluamos y tratamos arritmias en adultos y niños, y trabajamos específicamente en la prevención de la muerte súbita cardíaca.

Recuerdo un paciente de 44 años que llegó a consulta con palpitaciones que llevaba meses descartando. Su médico de cabecera le había hecho un electrocardiograma en reposo que salió completamente normal, y él mismo pensaba que era estrés del trabajo. Hicimos un estudio electrofisiológico y encontramos una taquicardia supraventricular por reentrada tratable con ablación. Lleva más de tres años sin un episodio. Es el tipo de caso que explica bien por qué hay que estudiar las palpitaciones que se repiten.

Lo que debes saber antes de seguir leyendo:

  • Una arritmia es cualquier alteración del ritmo cardíaco normal, ya sea en frecuencia o en regularidad
  • La fibrilación auricular afecta al 4,4% de los mayores de 40 años en España, según el estudio OFRECE publicado en la Revista Española de Cardiología (2014)
  • Algunas arritmias tienen base hereditaria y se relacionan directamente con riesgo de muerte súbita
  • El diagnóstico empieza con el electrocardiograma y el Holter, y puede llegar al estudio electrofisiológico
  • Los tratamientos van desde fármacos hasta la ablación por catéter y el implante de dispositivos

¿Qué es una arritmia cardíacas?

El corazón late de forma ritmada gracias a su propio sistema eléctrico. El impulso nace en el nódulo sinusal, una estructura pequeña en la aurícula derecha, se propaga de forma ordenada y hace que todas las cavidades se contraigan en la secuencia correcta. Cuando algo falla en ese circuito, el ritmo se altera. Eso es una arritmia.

Las hay rápidas, lo que llamamos taquicardias, y lentas, lo que conocemos como bradicardia. Y también irregulares, como la fibrilación auricular, donde las aurículas se activan de forma caótica en lugar de hacerlo de forma organizada. No todas producen síntomas, y no todas necesitan tratamiento. Lo importante es identificar cuál tienes y qué riesgo real implica.

Tipos de arritmias

Tipos de arritmias cardíacas
Fotos de Unidad Arritmias

Los pacientes que llegan a nuestra consulta suelen tener uno de estos diagnósticos:

Fibrilación auricular: la arritmia sostenida más frecuente. Tiene tratamiento médico y también solución con ablación por catéter.

Taquicardias supraventriculares y ventriculares: ritmos acelerados que parten de distintos puntos del corazón. Algunas son muy frecuentes en personas jóvenes y completamente benignas. Otras, especialmente las ventriculares, requieren estudio detallado y tratamiento activo.

Extrasístoles: latidos prematuros que muchos pacientes describen como «un vuelco en el pecho» o «como si el corazón se parara un instante». En la mayoría de los casos no son peligrosas, pero conviene estudiar su origen y descartar una causa subyacente.

Arritmias hereditarias: el síndrome de Brugada, la taquicardia ventricular catecolaminérgica o el síndrome de QT largo congénito son arritmias con base genética que elevan el riesgo de muerte súbita. Las evaluamos con estudio genómico específico.

Bradicardias: el corazón late demasiado despacio. Dependiendo de la causa y de los síntomas, en algunos casos requiere el implante de un marcapasos.

Síntomas y cuándo consultar

Los síntomas más habituales son palpitaciones, que es la sensación de que el corazón late fuerte, rápido o de forma irregular. También mareos, presíncope (sensación de que te vas a desmayar pero no llegas a perder el conocimiento), síncope o pérdida de conocimiento, y falta de aire con actividades que antes tolerabas sin dificultad.

Muchas personas esperan meses antes de consultar. A veces el ECG en reposo sale normal ese mismo día y el médico no encuentra nada, y se quedan sin respuesta. Si los episodios se repiten, si hay presíncopes o síncopes, o si tienes antecedentes familiares de muerte súbita en personas jóvenes, hace falta una evaluación especializada. No esperes.

Si tienes dolor en el pecho o pierdes el conocimiento de forma brusca, llama al 112.

Arritmias y muerte súbita

Hay que ser claros en este punto. Algunas arritmias, si no se detectan y tratan, pueden causar una parada cardíaca. La fibrilación ventricular es la arritmia que está detrás de la mayoría de los casos de muerte súbita cardíaca.

Según datos de la Fundación Española del Corazón, el síndrome de Brugada es responsable de entre el 5% y el 12% de las muertes súbitas en personas sin cardiopatía estructural conocida. Y la Sociedad Española de Cardiología publicó en 2020 que el 96% de las muertes súbitas relacionadas con el deporte ocurren en deportistas recreativos, no en deportistas profesionales, que se someten a reconocimientos cardiológicos periódicos.

Eso quiere decir que el riesgo está en personas que, aparentemente, están sanas y hacen ejercicio. Por eso en nuestra unidad incluimos la evaluación del riesgo de muerte súbita como parte del estudio de ciertas arritmias que a primera vista no parecen urgentes.

¿Cuándo la arritmia es hereditaria?

Este es uno de los aspectos de mi trabajo al que más importancia le doy, y al que creo que todavía se le presta poca atención en general. Cuando diagnostico un síndrome de Brugada o un QT largo en un paciente, no estoy evaluando solo a esa persona. Estoy identificando a una familia en riesgo.

Recomiendo siempre el estudio de los familiares de primer grado, especialmente hermanos e hijos. Hacemos estudio genómico específico y seguimiento en la unidad. Si tienen la misma variante genética, pueden beneficiarse de medidas preventivas concretas antes de que ocurra cualquier episodio.

¿Cómo se diagnostica?

Electrocardiograma normal y con arritmia
Fotos de Unidad Arritmias

El electrocardiograma, o ECG, es el punto de partida. Registra la actividad eléctrica del corazón en reposo y nos da información relevante en pocos minutos. Como ya he mencionado, muchas arritmias no aparecen en un ECG de reposo, y ahí es donde entra el Holter: un dispositivo portátil que registra el ritmo cardíaco durante 24 o 48 horas mientras el paciente hace su vida normal.

Cuando necesitamos monitorización durante semanas o meses, colocamos un registrador implantable subcutáneo, lo que se conoce como monitor de eventos. Es un dispositivo pequeño que se implanta bajo la piel con un procedimiento mínimo, y graba de forma continua cualquier alteración del ritmo.

Para el diagnóstico de arritmias complejas, o cuando queremos tratar la arritmia con ablación, realizamos el estudio electrofisiológico. Consiste en introducir catéteres por la vena femoral, en la ingle, y mapear el sistema eléctrico del corazón desde dentro. Es la prueba que más información nos da sobre el origen exacto de la arritmia y, con frecuencia, la que nos permite tratarla en el mismo procedimiento. Ver sistema de monitorización avanzado

Tratamiento de las arritmias

Los fármacos antiarrítmicos son la primera línea en muchos pacientes. Hay que elegirlos con criterio porque no todos funcionan igual en todos los tipos de arritmia, y algunos tienen efectos que conviene vigilar a largo plazo.

La ablación por catéter es hoy la opción con mayor tasa de éxito para arritmias como la fibrilación auricular paroxística, las taquicardias supraventriculares y algunos tipos de taquicardia ventricular. En la ablación aplicamos energía de forma localizada a través de catéteres, calor o frío según la técnica, para eliminar o aislar el tejido que genera o propaga la arritmia. Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024 recogen tasas de éxito superiores al 70-80% a un año en fibrilación auricular paroxística. En taquicardias supraventriculares como el flutter típico o el síndrome de Wolff-Parkinson-White, la curación con ablación es el resultado más habitual.

Los dispositivos, como el marcapasos o el desfibrilador automático implantable (DAI), son la solución cuando el riesgo de parada cardíaca es elevado o cuando el corazón no mantiene una frecuencia adecuada por sí solo.

¿Cómo trabajamos en la Unidad Arritmias?

En la Unidad Arritmias del Hospital Quirón Palmaplanas en Palma de Mallorca trabajamos con un equipo de electrofisiología especializado en el diagnóstico y tratamiento de arritmias en adultos y niños.

Cuando es posible organizamos el proceso diagnóstico en una sola visita: valoración clínica, ECG y planificación de pruebas el mismo día. Muchos de nuestros pacientes vienen de otras islas o de la Península y un segundo desplazamiento no siempre es viable. Lo tenemos en cuenta desde el primer contacto.

Para pedir una primera cita o consultar un caso, puedes contactar con nosotros en www.unidadarritmias.org o visitar el hospital en Camí dels Reis, s/n, Palma de Mallorca.

Preguntas frecuentes

¿Todas las arritmias son peligrosas?

No, para nada. Lo que siempre explico a los pacientes es que hay arritmias que no necesitan ningún tratamiento y que van a convivir con ellas toda la vida sin consecuencias. Las extrasístoles son el ejemplo más claro: frecuentes, a veces incómodas, y en la gran mayoría de los casos completamente benignas. La evaluación cardiológica existe precisamente para distinguir esas de las que sí implican un riesgo real.

¿Las palpitaciones siempre significan una arritmia?

No siempre. El estrés, la anemia, el hipertiroidismo o el exceso de cafeína también las producen, y con mucha frecuencia. Dicho esto, si se repiten, si se acompañan de mareo o pérdida de conciencia, o si hay antecedentes familiares de muerte súbita, hay que descartarlo con una valoración especializada. No es algo que se pueda concluir solo con el historial.

¿Una arritmia se puede curar con una ablación?

Depende del tipo, y hay que ser concreto aquí porque es una pregunta que recibo con mucha frecuencia en consulta. En taquicardias supraventriculares como el síndrome de Wolff-Parkinson-White o el flutter auricular típico, la ablación es curativa en la mayor parte de los casos, con tasas de éxito que rondan el 90-95% según las guías ESC de taquicardias supraventriculares de 2019. En fibrilación auricular paroxística, las guías de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024 recogen tasas del 70-80% a un año, lo que es un buen resultado, aunque no garantiza que no haya alguna recurrencia. En taquicardias ventriculares complejas el objetivo es reducir la carga de arritmia y el riesgo, no necesariamente la curación definitiva. Todo eso hay que valorarlo caso a caso antes de indicar el procedimiento.

¿Cuándo hay que estudiar a los familiares?

Cuando la arritmia tiene base hereditaria conocida, el estudio familiar forma parte del protocolo: síndrome de Brugada, QT largo congénito, taquicardia ventricular catecolaminérgica. En esos casos cito a los familiares de primer grado, especialmente hermanos e hijos. También lo recomiendo cuando hay antecedentes de muerte súbita en la familia en personas menores de 50 años, aunque todavía no haya un diagnóstico genético.

¿Qué arritmias se relacionan con la muerte súbita?

Las arritmias ventriculares malignas, en particular la fibrilación ventricular. En personas jóvenes sin cardiopatía estructural conocida, las causas más frecuentes son el síndrome de Brugada, el síndrome de QT largo y la taquicardia ventricular catecolaminérgica. En personas mayores, el contexto habitual son las miocardiopatías y la cardiopatía isquémica.