La monitorización cardíaca registra el ritmo del corazón durante horas, días o meses para detectar arritmias que no aparecen en un electrocardiograma de consulta. Un electro convencional dura unos 10 segundos: suficiente en muchos casos, pero no cuando la arritmia solo aparece de vez en cuando. En la Unidad de Arritmias del Hospital Quirón Palmaplanas, la monitorización prolongada es una de las pruebas que más usamos.

Lo que debes saber:

  • Un electrocardiograma normal solo registra unos segundos; la monitorización prolonga ese registro horas, días o incluso años
  • El Holter clásico graba 24 o 48 horas; hay registradores de varios días y dispositivos implantables que graban hasta 3 años
  • El registrador implantable es especialmente útil en el síncope (lo que comúnmente llamamos desmayo) de causa no aclarada
  • Permite detectar arritmias intermitentes como la fibrilación auricular o las extrasístoles
  • El seguimiento puede hacerse a distancia, sin desplazamientos para cada revisión

¿Por qué a veces no basta un electrocardiograma?

Cuando alguien llega a mi consulta diciéndome que le «saltan los latidos» de vez en cuando, o que tuvo un episodio en el que se cayó al suelo sin entender bien por qué, lo primero que hacemos es un electrocardiograma. El problema es que las arritmias intermitentes tienen la mala costumbre de no aparecer justo cuando se las busca.

Palpitaciones que duran 30 segundos y aparecen una vez a la semana. Síncopes que ocurren cada dos meses. En estos casos, el electrocardiograma de 10 segundos sale perfectamente normal. Y eso no quiere decir que no haya nada: hay que buscar durante más tiempo.

La monitorización ambulatoria del ritmo cardíaco, que básicamente consiste en llevar un grabador fuera del hospital, lleva con nosotros desde la década de 1960, cuando Norman Holter desarrolló el primer dispositivo portátil. La tecnología ha cambiado bastante desde entonces.

Tipos de monitorización cardíaca

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Holter de 24-48 horas. Es el punto de partida. El paciente lleva unos electrodos pegados al pecho y una grabadora del tamaño de un mando a distancia durante uno o dos días, y el dispositivo graba el ritmo de forma continua. Funciona bien para palpitaciones frecuentes o para evaluar el comportamiento del ritmo durante el sueño.

Registradores de varios días. Cuando las arritmias son más esporádicas, el Holter de 24 horas no alcanza. Hay dispositivos que graban entre 7 y 30 días; algunos tienen forma de parche adhesivo que se lleva directamente sobre el pecho, sin cables ni grabadora externa. Según Pedrote et al., publicado en Cardiocore (Elsevier), la monitorización prolongada mejora sustancialmente la detección de fibrilación auricular paroxística (la FA que va y viene) y de extrasístoles, respecto al Holter convencional de 24 horas.

Registrador de bucle implantable. Un pequeño dispositivo del tamaño aproximado de una llave USB que se coloca bajo la piel del pecho con una incisión de unos 2 centímetros, en consulta y con anestesia local. Puede grabar hasta 3 años. La indicación principal, con diferencia, es el síncope de causa no aclarada: según datos de la Revista Española de Cardiología, el síncope representa aproximadamente el 83% de las indicaciones de este dispositivo. En la práctica, cuando un paciente se desmaya y no encontramos el porqué con las pruebas habituales, el registrador implantable es muchas veces el que acaba dando la respuesta.

¿Cuándo se indica cada uno?

Para palpitaciones frecuentes (varias veces a la semana), un Holter de 24-48 horas suele ser suficiente para capturar el episodio. Si los episodios son más espaciados, pasamos a un registrador de mayor duración. Para el síncope recurrente sin diagnóstico después de otras pruebas, el registrador implantable es el que más diagnósticos aclara.

También lo usamos en pacientes con síndrome de Brugada, una enfermedad eléctrica del corazón que en ciertos casos puede provocar arritmias ventriculares graves. El estudio BruLoop, publicado por la Sociedad Española de Cardiología, analizó la utilidad de los registradores de bucle en este grupo, y los resultados apoyan su uso en pacientes sintomáticos. Es un área en la que llevamos años trabajando desde nuestra unidad.

Para más información sobre la prevención de muerte súbita en este contexto: prevención de muerte súbita.

Smartwatch o monitorización médica

Me preguntan por esto casi cada semana. El reloj orienta, el dispositivo médico confirma.

Un Apple Watch, un Samsung Galaxy Watch o un Withings ScanWatch detectan el ritmo cardíaco de forma continua, y algunos hacen electrocardiogramas de una sola derivación. Tengo pacientes que han llegado a consulta con una captura del reloj que mostraba, efectivamente, una arritmia que merecía atención. Eso está bien.

El problema es la tasa de falsos positivos. Artefactos de movimiento, interferencias, la posición del reloj en la muñeca: cosas que generan alarmas sin que haya nada real detrás. Un smartwatch puede sugerir fibrilación auricular; eso no significa que el paciente la tenga. Antes de modificar ningún tratamiento o tomar ninguna decisión clínica, hace falta confirmación con dispositivos médicos certificados e interpretación por parte de un cardiólogo.

Más información sobre la fibrilación auricular en: fibrilación auricular.

Telemonitorización

Los dispositivos implantables actuales transmiten datos de forma automática. El paciente tiene en casa una pequeña base que se conecta a la red y envía la información del registrador mientras duerme, sin que tenga que hacer nada activamente. Desde la Unidad de Arritmias en Palma recibimos una alerta si el sistema detecta algo que requiere atención.

Para pacientes de Menorca, Ibiza o Formentera, o para quienes viven parte del año fuera de las islas, esto tiene una ventaja práctica concreta: no hace falta venir a Palma para cada revisión. Si aparece algo relevante, lo vemos en tiempo real. Si no, la visita presencial se programa cuando toca, sin carreras innecesarias.

Si tiene síntomas que le preocupan o quiere saber qué tipo de monitorización es la adecuada para su caso, puede solicitar cita en nuestra Unidad de Arritmias.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ducharme y hacer deporte con un Holter?

Depende del tipo. Con el Holter convencional de 24 horas se recomienda evitar la ducha y el ejercicio intenso para que los electrodos no se despeguen. Con los registradores tipo parche de mayor duración, en general sí se puede duchar. Con el registrador implantable, una vez cicatrizada la pequeña incisión (cuestión de pocos días), no hay restricciones.

¿Qué pasa si no tengo síntomas durante el registro?

El dispositivo graba de todas formas. Muchas arritmias clínicamente relevantes se capturan en momentos en que el paciente no siente nada en especial. Si tiene síntomas durante el registro, lo más útil es anotarlos con la hora exacta y una descripción breve.

¿El registrador implantable se nota o molesta?

En la mayoría de los pacientes, no. Puede haber alguna molestia los primeros días por la incisión, pero el dispositivo es tan pequeño que la mayoría de la gente lo olvida al cabo de una semana.

¿Cuánto tiempo puede estar puesto un registrador implantable?

Hasta unos 3 años, dependiendo del modelo. Una vez obtenido el diagnóstico, o cuando la batería se agota, se retira con otra incisión igualmente pequeña bajo anestesia local.

¿Sirve el smartwatch para diagnosticar una arritmia?

No para confirmar un diagnóstico. Puede capturar señales que justifiquen una consulta, pero la confirmación siempre requiere valoración médica con dispositivos certificados.