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¿Quién es quién?: Diferencias entre Infarto, Angina de Pecho, Insuficiencia cardiaca, Arritmias y Síncope

¿Quién es quién?: Diferencias entre Infarto, Angina de Pecho, Insuficiencia cardiaca, Arritmias y Síncope

Estas son las diferencias entre algunas de las cardiopatías más comunes:

Infarto del miocardio

El infarto de miocardio es la pérdida de músculo cardiaco y su sustitución por una cicatriz. En general es consecuencia de la interrupción brusca del riego sanguíneo necesario para que las células musculares se mantengan vivas a causa de que en alguna de las tres arterias principales o sus ramas se produce la rotura de una placa aterosclerótica y sobre ella un trombo oclusor.

Su principal síntoma suele ser una persistente opresión en el centro del pecho, a veces irradiada a los brazos, el cuello o la espalda y que puede acompañarse de falta de aire, náuseas, sudoración fría, mareo o incluso pérdida de conocimiento.

Ante estos síntomas, es urgente contactar con un servicio de urgencias para realizar cuanto antes un electrocardiograma que confirme el diagnóstico y administrar tratamiento que reabra la arteria ocluida, a través de fármacos que disuelvan el trombo o bien realizando un cateterismo que permita acceder a la arteria cerrada y dilatar su oclusión colocando un pequeño muelle – stent – para mantenerla abierta. Cuanto menor sea el tiempo hasta su apertura, menor será el tamaño del infarto y sus consecuencias (la más seria la pérdida irreversible de función contráctil).

A largo plazo, es prioritario actuar sobre los factores de riesgo (tabaquismo, actividad física, hipertensión arterial, glucemia y colesterol) y mantener tratamiento con los fármacos que han demostrado mejorar la cicatrización del corazón y disminuir las posibilidades de que el infarto se repita.

Angina de Pecho

Cuando la oclusión de las arterias del corazón no es brusca sino progresiva, en un momento dado el riego puede ser suficiente en reposo pero no durante el ejercicio, situación en el que el músculo cardiaco necesita mayor cantidad de oxígeno y nutrientes para su actividad.

La angina de pecho es el síntoma que informa de la dificultad de las arterias para dilatarse adecuadamente. Clásicamente aparece como un dolor en el centro del pecho de duración entre uno y treinta minutos, que se desencadena con un nivel variable de ejercicio y cede en el reposo o con el uso de cafinitrina sublingual. Transitoriamente, también puede asociar otros síntomas (falta de aire, sudoración, náuseas, p.e.).

La presencia de angina precisa iniciar fármacos con cuyo efecto el corazón trabaje consumiendo menos oxígeno y se reduzca la tendencia de las arterias a ocluirse. Algunas pruebas (ecocardiograma, prueba de esfuerzo…) permitirán conocer el riesgo a corto plazo y escoger los más adecuados, pudiendo llegar a ser necesario realizar una coronariografía para localizar obstrucciones de las arterias susceptibles de ser dilatadas o en caso de obstrucciones múltiples, cirugía coronaria.

Insuficiencia Cardiaca

La insuficiencia cardiaca se produce cuando el corazón no es capaz de llevar a cabo correctamente su función de bomba. Sus causas son múltiples: alteraciones del riego cardiaco (infarto previo, angina activa…), inflamación del músculo (miocarditis), engrosamiento exagerado de sus paredes, hipertensión, etc.

Los síntomas más frecuentes son el cansancio y la falta de aire (disnea) durante la realización de ejercicio de forma cada vez más precoz, la hinchazón de las piernas (edema) de predominio vespertino y la dificultad para dormir tumbado por sensación de ahogo que obliga a sentarse.

El diagnóstico se basa en la presencia de los síntomas y la confirmación de las alteraciones en la función cardiaca, generalmente a través de un ecocardiograma. Pueden hacerse necesarias otras pruebas dependiendo del Posib,e origef del trastorno.

El tratamiento con fármacos ha mejorado el pronóstico de fobma muy significativa en loq últimos años. En caso3 evolucionados pueden emplearse dispositivos especiales como marcapasos con resincronización cardiaca o desfibriladores y en situación terminal refractaria a tratamiento, una opción puede ser el trasplante cardiaco

Arritmias

En condiciones normales el impulso eléctrico del corazón sigue de forma regular un circuito establecido con una determinada velocidad o frecuencia cardiaca. Los transtornos de esa regularidad o arritmias, por exceso (taquiarritmia) o defecto (bradiarritmia), pueden tener múltiples causas y provocar diferentes síntomas, desde palpitaciones aisladas hasta pérdida de conciencia.

Una vez excluídas causas externas (p.e. alteraciones tiroideas) debe realizarse un estudio cardiológico completo de cara a establecer la anatomía y función del corazón y su sistema eléctrico.

En general, la presencia de arritmias rápidas precisará de un tratamiento con fármacos, incluyendo frecuentemente anticoagulantes para evitar que dentro del corazón con latido irregular se formen trombos que tras desplazarse por la circulación produzcan una embolia.

En los últimos años se ha producido un importante desarrollo tecnológico que ha permitido que ciertas arritmias rápidas puedan recibir un tratamiento curativo mediante la ablación por radiofrecuencia: a través de unos catéteres con acceso femoral se consigue identificar los puntos con actividad eléctrica anómala dentro del corazón, neutralizándolos posteriormente con la aplicación de alta energía.

Las arritmias lentas en caso de presentar síntomas por norma general son susceptibles de tratamiento mediante la implantación de marcapasos.

Síncope

El síncope es una pérdida de conciencia transitoria de duración breve y que no precisa reanimación para su recuperación. Es un síntoma frecuente que puede tener un origen muy diverso y cuya importancia varía desde la benignidad – lipotimia – hasta el síncope maligno que puede suponer un peligro vital.

Los de origen cardiaco suelen caracterizarse por su escasa duración, la presencia de traumatismos por pérdida del tono postural y la recuperación completa sin confusión posterior. A veces pueden asociar incontinencia e incluso convulsiones de breve duración sin secuelas.

Ante la presencia de un síncope, especialmente si es repetitivo, debe realizarse una exhaustiva exploración cardiológica valorando sus posibles causas, especialmente la presencia a arritmias, más frecuentes si el corazón está previamente afectado (p.e. cicatrices de infartos previos, dilatación de sus cavidades o engrosamiento excesivo de sus paredes).

En algunos casos, tras la identificación del problema puede ser necesario implantar un marcapasos o un desfibrilador que aseguren la resolución de síntomas futuros.

Publicación original: Revista “Corazón Salud”

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